RECETAS

Pesto casero (para 6 personas)
Una mezcla vibrante, llena de sabor y perfecta para pastas, ensaladas, pizzas o panes. El secreto: usar el mejor aceite de oliva extra virgen, ese con personalidad, aroma y un toque frutado que realza todo.
Ingredientes
- 2 tazas de hojas de albahaca fresca (90 g)
- ¾ taza de piñones o nueces (90 g)
- 6 dientes de ajo
- 1 ½ taza de queso parmesano rallado (150 g)
- 1 taza de aceite de oliva extra virgen (240 ml)
- Sal, pimienta y unas gotas de limón (opcional)
Preparación
- Lava y seca bien la albahaca (sin tallos).
- Tuesta los frutos secos unos minutos en sartén sin aceite.
- Pela el ajo y quítale el germen si quieres un sabor más suave.
- Tritura todo menos el aceite. Luego agrégalo de a poco hasta lograr una textura cremosa.
- Ajusta sal, pimienta y limón a gusto.
Tip: Guárdalo en frasco con una capita de aceite encima. Y recuerda: un buen pesto empieza siempre con un gran aceite de oliva.

Carpaccio a tu estilo (para 6 personas)
Fresco, sabroso y fácil de adaptar: res, salmón, pescado blanco o vegetales como zucchini o betarraga. Lo esencial es cortar láminas finísimas y coronarlas con un aceite de oliva extra virgen que brille con luz propia.
Ingredientes
- 600 g de res, pescado o vegetal cocido/crudo a elección
- 100 g de queso parmesano (rallado o en lascas)
- 3 puñados de rúcula
- 3 cdas de alcaparras
- Jugo de 2 limones
- ¾ taza de aceite de oliva extra virgen
- Sal y pimienta
Preparación
- Cubre un plato con las láminas del ingrediente elegido.
- Mezcla el limón, sal, pimienta y el aceite en una vinagreta.
- Vierte sobre el carpaccio y deja marinar 5 minutos si es carne o pescado.
- Termina con rúcula, parmesano y alcaparras por encima.
Tip: El secreto está en el aceite. Elige uno con aroma, carácter y final elegante. Lo cambia todo.

Pollo al ajillo (para 6 personas)
Un clásico que nunca falla. Este pollo al ajillo huele a cocina casera, se dora con paciencia y se transforma gracias al uso de un muy buen aceite de oliva extra virgen.
Ingredientes:
- 1 pollo troceado (unos 2 kg)
- 8 dientes de ajo
- 100 ml de aceite de oliva extra virgen
- 1 hoja de laurel
- 1 ramita de tomillo y otra de romero
- 300 ml de vino blanco seco
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil fresco picado para terminar (opcional)
Preparación:
- Salpimienta los trozos de pollo. Pela los ajos: la mitad déjalos enteros, y la otra, pícalos finamente.
- En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva y sofríe los ajos enteros a fuego medio hasta que estén dorados y fragantes. Retíralos y resérvalos.
- En ese aceite ya aromatizado, dora bien los trozos de pollo junto con las hierbas. El secreto está en que se doren por fuera y quede jugoso por dentro (unos 15-20 minutos).
- Añade los ajos reservados y el vino blanco. Cocina a fuego medio hasta que el líquido se reduzca y se forme una salsa espesa y sabrosa.
- Sirve caliente con un toque de perejil fresco por encima. Acompaña con pan crujiente para no perder ni una gota de la salsa.
TIP: Consejo clave: Este plato vive o muere según el aceite que uses. No solo cocina el pollo: lo transforma.
